Una vez que los conquistadores españoles terminaron de asentarse bien en América, comenzó una etapa de organización administrativa por parte de la corona española.
Esto significó que entonces la administración de las tierras y de todo cuanto en ellas había, incluyendo a sus habitantes nativos, pasaba a manos de los reyes y quedaban prácticamente fuera los primeros conquistadores.
Las regiones más ricas y pobladas de América en aquel tiempo eran lo que conocemos como Mesoamérica, en la parte norte, y la región andina, hacia el sur.
Por lo tanto fueron esas regiones las más importantes para los españoles y se constituyeron como el virreinato de la Nueva España y el virreinato del Perú, respectivamente. Más tarde fueron creados también los virreinatos de Nueva Granada y de Rio de la Plata.
Pero, ¿Qué era un virreinato? Pues era un territorio muy grande gobernado por un virrey, esto es, un representante directo del rey en ese lugar.