Con la industrialización se generaron cambios muy importantes en el entorno de las ciudades y del campo. Con el tiempo, se fundaron nuevas ciudades y las ya existentes crecieron a un ritmo muy acelerado. En las ciudades, los campos de cultivo y bosques fueron sustituidos en gran parte por fábricas, talleres y desarrollos de viviendas.
Este crecimiento tan repentino de las ciudades trajo consigo nuevos problemas a resolver por los gobiernos de la época (e incluso de los actuales), como la imposibilidad de construir viviendas en cantidad suficiente para albergar a tantos trabajadores que llegaban a laborar a los nuevos centros de trabajo.
Otro de los problemas lo constituyó el hecho de que las fábricas comenzaron a vaciar en los ríos toda clase de desechos tóxicos y a descargar en el aire partículas contaminantes, sin existir regulamientos a tales acciones. El problema de la contaminación de las fábricas es aún hoy en día uno de los más grandes retos a vencer para la humanidad. |