Toda esta avalancha de progreso en el mundo de la ciencia y el avance que presentaba la tecnología de la época se debió en gran medida a que surgió una nueva forma de conocer la realidad: el método experimental, que es la base de la ciencia moderna.
Los científicos de los siglos XVI y XVII se dieron cuenta de que sólo mediante la observación y la experimentación era posible conocer el funcionamiento de las cosas. Así, fue postulado posteriormente el método científico, por Francis Bacon, el cual proponía una serie de pasos a seguir para comprobar un hecho determinado, a saber: