Después de las colonias españolas en América, la colonia europea más grande era Brasil, en la costa atlántica de Sudamérica, establecida por los portugueses.
Esta colonia prosperó gracias a la explotación de la caña de azúcar, en la cual trabajaban miles de esclavos africanos.
En la costa Atlántica de América del norte, se asentaron grupos de ingleses que fundaron las llamadas Trece Colonias. Estos grupos de colonos protestantes diferían entre si debido a que en el norte, las comunidades preferían vivir de acuerdo a su doctrina y trabajar ellos mismos la tierra; en cambio, los colonos del sur fundaron grandes plantaciones que utilizaban a esclavos africanos para explotar al máximo los recursos. Con el tiempo esta diferencia habría de enfrentar a esta joven nación en una guerra civil de graves consecuencias.